Aldo
Montecinos Gula

1965-2023

Aldo

El Dr. Aldo Manuel Montecinos Gula, nació en Valparaíso el 24 de julio de 1965, hijo del señor Manuel Montecinos Leal y de la Sra. Alfonsina Gula Arévalo. Padre de 2 hijos, Álvaro y Gabriel, hermano de Evelyn y Carla, pareja de Clementina.

Nacido y criado en la ciudad de Valparaíso, su formación académica de pregrado la curso en la Escuela de Ciencias del Mar de la Universidad Católica de Valparaíso obteniendo su grado en abril de año 1991 con el Título de Oceanógrafo. En diciembre del año 1998 obtiene el grado de Magíster en ciencias, mención Geofísica especialidad en Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Chile. En marzo de 2005 un Doctorado en Oceanografía en la Universidad de Concepción, estableciendo con ello una base sólida para su destacada carrera.

El Dr. Aldo Montecinos Gula ingresó como académico de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas el 01 de julio de 2005, primero como Profesor Asistente y luego en enero 2010 como Profesor Asociado del Departamento de Geofísica DGEO. Su destacada trayectoria como académico en la formación de alumnos y alumnas de pregrado y también de postgrado, le permitió también participar como colaborador de COPAS Sur-Austral e investigador adjunto en el Instituto Milenio de Oceanografía (IMO), donde contribuyó significativamente al avance del conocimiento en su campo.

Sus áreas de investigación, centradas en variabilidad y cambio climático, predictibilidad climática y eventos extremos, entre otros, reflejan su profundo compromiso con la comprensión y la mitigación de los desafíos ambientales. Como académico del Departamento de Geofísica, no solo impartió cursos fundamentales, sino que también participó activamente en grupos de trabajo y como revisor de prestigiosas revistas científicas.

Más allá de su labor académica, el Dr. Montecinos fue reconocido por su calidad humana y su compromiso con la comunidad universitaria. Siempre con un espíritu crítico y una preocupación permanente por ir más allá del beneficio personal, destacaba en él la humildad, la sabiduría y una forma horizontal de relacionarse con las demás personas.

Su pasión por la música, su dedicación a la enseñanza y su papel clave en el desarrollo institucional lo convirtieron en un pilar indispensable para sus colegas y estudiantes, siendo recordado con especial cariños por ellos y ellas.

Fue una pieza fundamental en construir y posicionar el Plan de trabajo de la nueva Rectoría que asumió el Dr. Carlos Saavedra Rubilar, siendo parte importante de un equipo de trabajo cohesionado cuya misión era sacar adelante esa propuesta y hacerla propia en toda la Universidad.

En mayo del año 2018 y de la mano de una nueva Administración de Rectoría llega a la Dirección de Desarrollo Estratégico, acompañado de la Dra. Paulina Rincón González y del Dr. Jorge Dresdner Cid. Su llegada a la DDE trajo consigo una serie de desafíos personales y profesionales, destacando de manera sustancial un valioso aporte en el Plan Estratégico Institucional y el nuevo proceso de acreditación para nuestra Universidad. Además, su mirada transversal, humildad y capacidad de liderar equipos de trabajo permitió que asumiera desafíos estratégicos para la institución.

Fue Jefe de la Unidad de Planificación Institucional y Proyectos de la DDE impulsando avances significativos en la universidad, subrayando su compromiso integral con el progreso institucional. El equipo humano y sus colaboradores más directos que trabajaron con él, pueden dar fe de lo brillante como profesional y de lo preocupado que era con cada una de ellas y ellos. La trayectoria del Dr. Aldo Montecinos Gula es un testimonio de dedicación y excelencia académica.

La noticia de su repentina partida dejó un profundo pesar en la comunidad académica y su entorno más cercano, evidenciando el impacto perdurable que marcó en cada persona que tuvo el privilegio de conocerlo.

El legado del Dr. Aldo Montecinos Gula trasciende sus logros académicos para abarcar su influencia positiva en la vida de quienes tuvieron el honor de trabajar y aprender a su lado. Su ausencia deja un vacío irremplazable, pero su memoria perdurará como un recordatorio de su extraordinario legado y su profundo impacto en la comunidad universitaria.